martes, 9 de junio de 2026

 ENTREVISTA A GUILLERMO CURRAS

 

Guillermo Curras en el XIII Congreso Internacional de Haiku Fundación Internacional Tozai. Embajada de Japón

 

El haiku es una de las formas poéticas más breves y, al mismo tiempo, una de las más profundas. Nacido en Japón, este género busca capturar instantes de asombro, emoción y contemplación a través de palabras sencillas que revelan la belleza de lo cotidiano.

En Blanca Camelia, Guillermo Currás reúne cien haikus acompañados por elementos visuales inspirados en la tradición artística japonesa, dando forma a una obra que invita a detenerse, observar y redescubrir aquello que suele pasar desapercibido. Detrás de cada poema hay una profunda conexión con la cultura oriental, pero también experiencias personales que dialogan con los temas de la memoria, la naturaleza y la impermanencia.

Conversamos con el autor sobre el origen de Blanca Camelia, los desafíos de escribir haiku en español, las enseñanzas de la tradición japonesa y los proyectos que lo acompañan actualmente.

 


- En el libro hay una referencia al título “Blanca Camelia” ¿Podrías hablarnos de ella?

Si claro. Es una historia personal. Mi padre y yo compartimos una especie de juego en el que competimos amistosamente. Yo tengo en mi jardín una planta de Camelias rojas y mi padre, una de Camelias blancas. Cada año ambos esperábamos ansiosos para ver cuál de las dos florecía primero para enviarle al otro una foto.

Era un juego inocente que nos unía y conectaba sin darnos cuenta, con la belleza del presente y nos enseñaba sobre el ciclo natural de todas las cosas, lo efímero de la vida, la impermanencia.

Durante la pandemia comencé a escribir el libro de haikus, momento en el que también mi padre nos dejaba.

Llevé su planta de Camelias blancas a mi casa. No podía dejarla sola. Desde ese momento, cuando es época de florecimiento, espero llegar del trabajo y voy directo al jardín para capturar con mis ojos esa foto, mirar hacia el cielo y enviarla.

 

 

- ¿Qué inspiración se halla inscripta en un Haiku? ¿Se podrá hablar de disposición interna para su lectura?

 

La única condición para escribir un haiku es que hayas sentido una profunda emoción por algún suceso, lo que los japoneses denominan “Aware”. Algo que nos impactó hondamente porque está ahí y ha despertado nuestra atención aquí y ahora. El exacto momento donde contemplamos una flor que se desprende de la rama, o una hoja que cae al río en otoño. Porque no se puede inventar un haiku, es algo que ves, que te sucede, algo de lo que fuiste testigo. Y es en ese momento, en el que agradecemos el haber estado presentes para poder escribirlo y compartirlo, porque el camino del haiku (haiku-do) no es algo privado, busca ser compartido, trascender.

 

- ¿Cuáles fueron los mayores desafíos al escribir Haiku?

 

El mayor desafío en mi caso, sin duda fue no hablar de mí mismo, no personalizar un haiku. En occidente estamos muy acostumbrados a ponernos en primera persona, en utilizar posesivos al escribir. El haiku no habla de amor o desamor, no somos los protagonistas. Un haiku debe ser sencillo, no un alarde del “yo” del poeta (haijin)

Es más, soy de los que piensan que escribir un Haiku no pertenece al poeta con oficio literario sino más bien a un individuo sensible al mundo. Por eso contestando la pregunta, lo difícil en mi caso, ha sido abandonar el ego.

 

Guillermo Curras firmando ejemplares de "Blanca Camelia"

 

-¿Qué opinas sobre el uso de la métrica del Haiku en español y el tipo de traducción que propone Henderson?

 

Yo estudié en el Instituto Tozai (Oriente y Occidente) donde son muy rigurosos con el respeto a las disciplinas Orientales.  El uso de la métrica en el haiku como el uso del Kigo (palabra estación) o el Kireji (corte gramatical) merecen el mismo respeto que las etiquetas en la artes marciales o en la ceremonia del té (Chado) Actividades que también practico desde hace años y que no se me ocurriría jamás cuestionar en su proceder.

En cuanto a lo que propone Henderson sobre el uso de la métrica, puede ser que en otros idiomas se considere cierta flexibilidad por lo complejo de sus alfabetos, pero en castellano mi opinión es que no es necesario. Se puede (y debe) escribir un haiku en nuestro idioma sin faltarle el respeto a la civilización que concibió este género.

 

-¿Qué poetas influyeron en tu escritura?

 

Influyeron los clásicos como Matsuo Basho, Yosa Buson,          Kobayashi Issa y Masaoka Shiki. Pero también admiro mucho a Taneda Santoka y Ryokan que nos muestran otras maneras de escribir wakas, haikus y poemas zen evadiendo las reglas estrictas y el estilo tradicional.

 

-¿Cómo fue el proceso de selección de los textos que finalmente integraron la obra?

        

El proceso de selección lo realizamos con mi profesora de Haiku y literatura Oriental Dra. Stella Maris Acuña, con quien trabajamos durante dos años para selección y diseño de un libro que respete la cultura japonesa. Por esa razón es que pensamos el libro como un objeto artístico; Utilizando tres tipos de arte: 

-Haiga (pinturas realizadas con tinta en papel de arroz)

-Shodo (escritura de kanjis realizados por Kazuyo Natsume) para la tapa y divisiones internas del libro y finalmente la poesía de los Haikus.

También que el libro contenga el número de 100 haikus, fue pensado (ya que es un número muy significativo) y el hecho que esté dividido en 3 capítulos y no en 4 que es un número con un significado negativo en Japón.

            

Presentación del libro "Blanca Camelia" en la Biblioteca Esteban Adrogué de Alte Brown.
 

 

-¿Hubo poemas que quedaron fuera de la versión final?

  

Si, siempre quedan poemas que no están en el libro y que quizás formen parte del próximo.

 

-¿Qué elementos considerás indispensables en un haiku?

 

Primero mucho tiempo y mucha humildad. Es un aprendizaje largo. El haiku es un entrenamiento de la percepción. Sin un maestro, una persona sensible puede escribir un haiku, pero no sin un conocimiento íntimo de la cultura japonesa, como tampoco se puede llegar a ser un especialista en Aikido, Kyudo o Ikebana. Los japoneses nos han enseñado las fórmulas y hay que transitarlas con respeto y delicadeza.

Luego y como dije antes, si no hay suceso no hay haiku. Es indispensable sentir algo por un suceso que está ahí, en este instante y que nos conmueve profundamente. Intentar escribirlo de forma simple, sin pretensiones. Un haiku debe ser sencillo, fácil de comunicar y fácil de comprender. Abandonar todo protagonismo, y luego s, concentrarse en lo formal de la métrica, el kigo, las estaciones del año, el kireji, los sentidos, los contrastes, etc.

 

 

-¿Se puede hablar de errores al intentar componer un Haiku? ¿O los hay más logrados y otros no tanto?

 

Yo no hablaría de errores, pero si de desconocimiento. Pensemos que hasta Borges escribió haikus de los cuales luego reconoció su desconocimiento en el tema. El autor Vicente Haya en su libro “Aware, iniciación al haiku Japonés” lo denomina “el síndrome Benedetti” donde poetas occidentales que han llegado a cierta reputación, tratan de escribir haikus sin el menor conocimiento previo y resulta que realizan poemas breves.

Escribir haikus en castellano necesita un aprendizaje largo, porque un haiku no puede inventarse, y tampoco debe hablarnos de su autor, su autor debe desaparecer. El haiku no aspira a una belleza literaria, no utiliza metáforas, no enjuicia la realidad. En un haiku no existe el romanticismo ni el erotismo. No es solo lo que entra en la métrica 5-7-5, es mucho más que eso.

 

 

 

-¿Qué pregunta sobre tu libro te gustaría que te hicieran más seguido?

 

Me gustaría que me pregunten: -¿Cómo leer el libro Blanca Camelia?  Y la respuesta sería:- Tenerlo cerca, siempre a mano. En algún lugar visible como la mesa de luz o el escritorio. Cuando lo vea, ábralo en cualquier página al azar y lea el haiku dos veces. (Los haikus suelen repetirse por su brevedad) Retenerlo en la memoria para saborearlo durante el día, sin apuro, tranquilamente. Con suerte lograré que pueda percibir la belleza de algo que me ha emocionado y transmitirlo a otros a los que quizás se les pasa desapercibido y contarlo de manera que aprendan a sentir más.

 

- ¿En que proyectos literarios estas trabajando actualmente?

Actualmente estoy dando charlas y talleres sobre haiku y arte Oriental y trabajando en un proyecto que contará con un formato “Haibun” que es un estilo literario Japonés que combina prosa y haiku en el que contaré mis experiencias en  los caminos de vida que me llevaron a conocer y admirar la cultura Japonesa.



Podes contactarte con Guillermo Curras a traves de su Instagram
 guillermo.curras o dejando un mail en Guillermocurras@yahoo.com.ar

 

martes, 2 de junio de 2026

 

EL HAIKU 
SIMPLICIDAD y NATURALEZA

 

 

 Viejo estanque.
Salta una rana.
Sonido del agua.

 

El haiku. Una forma de poesía tradicional japonesa caracterizada por su brevedad y por su capacidad de transmitir una imagen, una emoción o un momento específico con muy pocas palabras. A diferencia de otros tipos de poemas, el haiku no busca desarrollar una historia compleja ni expresar sentimientos de manera directa. Su propósito es capturar un instante y permitir que el lector experimente por sí mismo las sensaciones que esta evoca.

Tradicionalmente, un haiku está compuesto por tres versos con una estructura de 5, 7 y 5 sílabas, sumando un total de 17 sílabas. Sin embargo, más allá de la métrica, lo que realmente distingue a esta forma poética es su atención a los detalles de la naturaleza y de la vida cotidiana. Los haikus suelen incluir referencias a las estaciones del año, fenómenos naturales o escenas simples que revelan la belleza de los momentos ordinarios.

Para crear un haiku, el primer paso es observar atentamente el entorno. Un árbol movido por el viento, una gota de lluvia deslizándose por una ventana o el canto de un ave al amanecer pueden convertirse en la inspiración para un poema. Una vez elegida la imagen o el momento que se desea retratar, es importante describirlo de manera sencilla evitando explicaciones innecesarias.

La simplicidad es una de las características fundamentales del haiku. Por eso, se debe seleccionar cuidadosamente sus palabras y eliminar todo aquello que no contribuya a la imagen que quiere transmitir. En lugar de explicar una emoción, el haiku la sugiere mediante la descripción de una escena, permitiendo que cada lector la interprete de manera personal.


Japon: Lugar De Nacimiento

 

 

La Suave Brisa
La Risa de las Flores
Es la Primavera 

 

El haiku tiene su origen en Japón y es el resultado de una larga evolución de las formas poéticas japonesas. 

Sus raíces se encuentran en el renga, un tipo de poesía colectiva en la que varios autores componían versos de manera alternada. El primer verso de esta composición, llamado hokku, tenía la función de introducir el tema, la estación del año y el tono general del poema.

Durante los siglos XVI y XVII, el hokku comenzó a adquirir importancia propia y algunos poetas empezaron a valorarlo como una obra independiente. Fue entonces cuando surgieron autores que perfeccionaron este estilo y lo transformaron en una forma poética capaz de transmitir profundas emociones y observaciones mediante un lenguaje sencillo y conciso.

El principal impulsor de esta evolución fue Matsuo Bashō (1644-1694), considerado el gran maestro del haiku. Sus poemas combinaron la observación de la naturaleza con una profunda sensibilidad espiritual influenciada por el budismo zen. Gracias a su trabajo, esta forma poética alcanzó gran prestigio dentro de la literatura japonesa.

Posteriormente, poetas como Yosa Buson, Kobayashi Issa y Masaoka Shiki continuaron desarrollando el género. Fue este último quien, a finales del siglo XIX, popularizó el término "haiku", nombre con el que se conoce actualmente a esta forma de poesía.



Del Japones al Español


 

"Una traducción ideal debería reproducir el efecto del original, pero he descubierto que lo máximo a lo que puede aspirar un traductor es a reproducir el efecto que el original ha tenido sobre él."  

Harold G. Henderson


Un ejemplo clásico es el famoso haiku de Matsuo Bashō:

Viejo estanque.
Salta una rana.
Sonido del agua.

En apenas tres versos, el poema presenta una escena simple de la naturaleza, pero al mismo tiempo transmite una sensación de calma, silencio y contemplación. Esta capacidad de encontrar profundidad en lo cotidiano es lo que convertie al haiku en una de las formas poéticas más apreciadas y difundidas en todo el mundo.

Quizas lo hayas notado ahora pero al hacer el conteo se puede observar una cantidad de 5-6-6! Eso es porque hay un detalle importante: esta versión mostrada es una traducción al español del famoso haiku.

El original japonés es:

古池や
蛙飛びこむ
水の音

Romanizado:

Furu ike ya
kawazu tobikomu
mizu no oto

 

En japonés, el poema sigue la estructura tradicional de 5-7-5 unidades fonéticas (llamadas on o morae), que no son exactamente lo mismo que las sílabas españolas.

Cuando se traduce un haiku, los traductores suelen priorizar la conservacion la imagen y el significado, el mantener el tono y la atmósfera antes que reproducir exactamente la métrica 5-7-5.

Aunque tradicionalmente el haiku en español suele escribirse con una estructura de 5, 7 y 5 sílabas, muchos autores contemporáneos consideran más importante preservar la esencia del género que respetar estrictamente la métrica. Por ello, es frecuente encontrar haikus con una cantidad diferente de sílabas, especialmente en traducciones de obras japonesas clásicas. 

La expansión del haiku fuera de Japón también planteó importantes desafíos de traducción. Uno de los estudiosos más influyentes en este campo fue Harold G. Henderson, quien dedicó gran parte de su trabajo a acercar la poesía japonesa al público occidental. Henderson sostenía que una traducción ideal debía intentar reproducir el efecto que el poema original producía en sus lectores, aun cuando fuera imposible conservar todos sus elementos formales. Esta idea resulta especialmente relevante en el caso del haiku, ya que las diferencias lingüísticas y culturales entre el japonés y otros idiomas suelen obligar al traductor a elegir entre mantener la métrica tradicional o preservar con mayor fidelidad las imágenes y sensaciones del poema original. 

Aunque escritores como Borges se inspiraron en la tradición japonesa del haiku, sus poemas no siempre respetan la estructura métrica clásica de 5-7-5 sílabas. En cambio, privilegian la concisión y la capacidad de sugerir múltiples significados a partir de una imagen simple, características fundamentales del género. 

 


Los Grandes Maestros Japoneses

 

  

A lo largo de la historia de Japón, diversos poetas contribuyeron al desarrollo y perfeccionamiento del haiku. Gracias a sus obras, esta forma poética evolucionó desde sus orígenes en el hokku hasta convertirse en uno de los géneros literarios más reconocidos del mundo. Entre los autores más importantes se encuentran Matsuo Bashō, Yosa Buson, Kobayashi Issa y Masaoka Shiki, conocidos como los cuatro grandes maestros del haiku. 

 

Matsuo Bashō (1644-1694)

  

 Se un sapo y salta hacia el estanque  

Considerado el máximo exponente del haiku, Bashō transformó esta forma poética en una expresión artística de gran profundidad espiritual y estética. Sus poemas reflejan la influencia del budismo zen y una estrecha conexión con la naturaleza.

 

Original:

夏草や
兵どもが
夢の跡

Romanización:

Natsukusa ya
tsuwamono domo ga
yume no ato

Traducción:

Hierbas de verano;
todo lo que queda
de los sueños de los guerreros

 

 

Yosa Buson (1716-1784)

 

 No todo progreso necesita prisa.

 

Además de poeta, Buson fue un reconocido pintor. Sus haikus se distinguen por la riqueza visual de sus imágenes y por su gran sensibilidad artística.

 

Original:

春の海
ひねもすのたり
のたりかな

Romanización:

Haru no umi
hinemosu notari
notari kana

Traducción:

Mar de primavera;
durante todo el día
suaves son las olas.

 

 

Kobayashi Issa (1763-1828)

 

Incluso los más pequeños merecen una oportunidad. 

  

Issa es recordado por la ternura y humanidad presentes en sus poemas. A menudo escribió sobre animales pequeños e insectos, reflejando compasión por los seres más humildes.

Original:

やせ蛙
負けるな一茶
これにあり

Romanización:

Yase gaeru
makeru na Issa
kore ni ari

Traducción:

Rana flaca,
no te rindas; Issa
está contigo.

 

 

Masaoka Shiki (1867-1902) 

 La vida suele revelar su belleza en los momentos más simples.

 

Shiki impulsó la modernización del haiku durante el siglo XIX y fue quien popularizó el término con el que hoy se conoce este género. Sus obras se caracterizan por una observación detallada y realista de la naturaleza.

Original:

柿くへば
鐘が鳴るなり
法隆寺

Romanización:

Kaki kueba
kane ga naru nari
Hōryūji

Traducción:

Muerdo un caqui;
resuena la campana
de Hōryū-ji.

 

La expansión internacional del haiku 

 

 

Aunque el haiku nació en Japón, su influencia se extendió rápidamente a otras partes del mundo durante los siglos XIX y XX. La traducción de las obras de los maestros japoneses permitió que escritores de diferentes culturas descubrieran esta forma poética y la adaptaran a sus propios idiomas y tradiciones literarias. Como resultado, el haiku dejó de ser un género exclusivamente japonés para convertirse en una expresión poética de alcance internacional.

Uno de los autores más destacados en lengua española fue Jorge Luis Borges. Fascinado por la literatura japonesa y por la capacidad del haiku de sugerir múltiples significados mediante pocas palabras, Borges escribió diversos poemas inspirados en esta tradición. Un ejemplo es:

¿Es un imperio
esa luz que se apaga
o una luciérnaga?

En este poema, Borges contrapone la inmensidad de un imperio con la fragilidad de una luciérnaga, mostrando cómo una imagen sencilla puede despertar reflexiones profundas.

Otro autor fundamental fue Octavio Paz, quien además de escribir poesía inspirada en el haiku contribuyó a difundir y estudiar la literatura japonesa en el mundo hispanohablante. Su interés por la brevedad, la contemplación y el poder de la imagen poética lo acercó notablemente a esta tradición.

Fuera del ámbito hispanoamericano, el escritor estadounidense Jack Kerouac incorporó elementos del haiku a la literatura de la Generación Beat. Kerouac defendía una versión más libre del género, adaptada al ritmo y a las características del idioma inglés, sin sujetarse necesariamente a la estructura tradicional de 5-7-5 sílabas.

También en la actualidad existen autores que continúan cultivando y renovando la tradición del haiku en lengua española. Entre ellos se encuentra Guillermo Currás, cuyas obras como "Blanca Camelia" (2024) demuestran que este género sigue vigente y en constante evolución. A través de sus haikus, Currás mantiene algunos de los principios fundamentales heredados de la tradición japonesa, como la brevedad, la observación de lo cotidiano y la capacidad de sugerir significados profundos mediante imágenes simples. Su trabajo refleja cómo el haiku ha logrado adaptarse a contextos culturales diferentes sin perder su esencia, permitiendo que nuevas generaciones de lectores y escritores continúen explorando esta forma poética nacida en Japón hace más de tres siglos.

 



Podes leer 40 haikus de Matsuo Basho a traves de este link 

https://www.francisco-serrano.com/translation/40haiku.pdf